Las quests de los mercenarios Golden Ram en Swamp of Screams y Stakato Nest: en qué orden se abren, quién las da y con qué pagan.
Todas las quests de los pantanos están relacionadas entre sí de una forma u otra. En general, en estas localizaciones manda una unidad de élite de mercenarios llamada Golden Ram. Tienen su propio comerciante, su propio buffer y, por supuesto, su propia moneda, que se llama
Golden Ram Coin. Con esta moneda se pueden comprar buffs, bolsitas con pociones y recursos y diamantes dimensionales, pero vayamos por orden.
Cuando nos teleportamos desde Rune a Swamp of Screams, vemos al lado un montón de NPC, cuatro de ellos clave:
- Mercenary Captain Pierce: da quests y cambia objetos de quest por
Golden Ram Coin a razón de 100 por 20. - Mercenary Kahman: da quests y cambia objetos de quest por recursos.
- Mercenary Supplier Abercrombie: da quests y vende objetos por la moneda de los mercenarios.
- Mercenary Medic Selina: vende todos los buffs principales por la moneda de los mercenarios, aunque no de los niveles más altos.
Al principio ninguno de los NPC querrá tratos contigo, porque todavía no has entrado en sus filas; todos te mandarán con Mercenary Kahman, que es quien hace el alistamiento. De momento solo hay un requisito: que seas de nivel 66 o más. Nos acercamos a él y cogemos la primera quest: Hunt of the Golden Ram Mercenary Force.
Tras completar las dos partes de esta quest te conviertes en mercenario de élite, y se te abre la siguiente quest de esta localización: In Search of the Nest.
Tras esta quest se abren las dos quests principales de recursos: Clean up the Swamp of Screams y The Zero Hour. Las dos son infinitas, es decir, puedes reunir un montón de objetos, venir a cambiarlos y volver a reunir más; las quests no se interrumpen. Las recompensas de estas quests son recursos para el crafteo.
Y nos queda una quest, que la da un enano y no está relacionada con las demás, salvo en que se hace en la misma localización: Secret Buried in the Swamp.
Y eso es todo: todas las quests están hechas, nuestros zurrones van llenos de recursos, nos hemos convertido en mercenarios de élite y podemos irnos a otros sitios no menos interesantes.